El Palmeral, una Propuesta para el Patrimonio Mundial


Significación del Palmeral

El Palmeral de Elche es un paisaje cultural único, de valor sobresaliente y significación universal.

El Palmeral es el corazón, orientado a la horticultura intensiva, de un sistema de regadío establecido por los fundadores la ciudad islámica de Elche, hace un milenio.

La expansión del Islam desde el Océano Índico al Atlántico, a lo largo del cinturón de tierras áridas que constituía el límite meridional del Viejo Mundo, permitió la síntesis de una revolucionaria cultura del agua, merced a la fusión de las ancestrales tradiciones agrícolas iranias, árabes y norteafricanas.

El campesinado andalusí supo maximizar el aprovechamiento de las escasas aguas de las tierras cuasi desérticas de Elche mediante la plantación y gestión racional de las palmeras datileras, de acuerdo con unos principios de filiación yemenita.

En Elche, los límites de las parcelas regadas dispuestas a lo largo de las acequias están definidos por alineamientos de palmeras datileras. Las pantalla vegetal genera un microclima que permite el desarrollo de cultivos asociados. El paisaje agrario resultante es conocido en Elche por la voz "Palmeral", y en el resto del mundo por la de "oasis".

Como resultado, en tierras donde el regadío simple difícilmente hubiese alcanzado a producir algo más que cereales, se desarrolló una agricultura intensiva a varios niveles (cultivo simultáneo de palmeras datileras, árboles frutales y herbáceas), que permitió el florecimiento de la ganadería y el artesanado. El Palmeral, el oasis de Elche, constituye un extraordinario exponente de sostenibilidad en el desarrollo agrícola de ecosistemas frágiles.

La fortuna de Al-Andalus, habitualmente identificada con monumentos como el palacio de la Alhambra de Granada o la Mezquita de Córdoba, se erigió sobre los revolucionarios cimientos agrarios que representa el Palmeral. Ningún paisaje similar al Palmeral puede encontrarse en Europa, salvo otros pequeños palmerales del sudeste de España. No por casualidad, sus paralelos se encuentran en la banda desértica que conecta Irán con el Maghreb.

El elevado rendimiento de los paisajes de regadío andalusíes motivó que los conquistadores cristianos pusieran todo su empeño en su preservación, cuando no en su extensión. Y fue gracias a estos conquistadores cristianos del Medioevo, convertidos, siglos después, en los conquistadores y misioneros españoles en la Edad Moderna, que la milenaria cultura del agua musulmana amplió su alcance mundial, arraigando en el Nuevo Mundo.

Durante el siglo XIX, el refinamiento técnico de los sistemas musulmanes de regadío de la España oriental llamó la atención de las autoridades británicas y francesas interesadas en el desarrollo económico de sus colonias africanas y asiáticas. Una legión de ingenieros y geógrafos visitaron las tierras valencianas para aprender el funcionamiento de nuestros sistemas hidráulicos tradicionales: François-Jacques Jaubert de Passa, Maurice Aymard y Jean Brunhes entre los franceses; y J. P. Roberts, Colin Scott Moncrieff, F. W. Schonnemann y Clements R. Markham entre los británicos.

El Palmeral de Elche, el corazón de un sistema de regadío andalusí adaptado a condiciones de severa escasez de agua, constituye un extraordinario exponente de los tradicionales paisajes de regadío valencianos, los paisajes de huerta. Una clase de paisaje cultural que, pese a su localización regional, resume una profunda y rica historia de prácticas culturales.

Es en este contexto donde el Palmeral adquiere su carácter cultural único, así como su incuestionable valor universal.

Análisis comparativo

Sin duda, en la meseta irania, la península arábiga o el norte de África pueden encontrarse palmerales mayores y mejor preservados.

Los cambios económicos comenzaron a transformar el Palmeral de Elche hace un siglo. Desde entonces, el Palmeral se ha visto afectado por el crecimiento de la ciudad y por el desarrollo de nuevas infraestructuras como el ferrocarril.

Jaime Brotons

Con todo, el pueblo ilicitano siempre ha sido consciente de la importancia de su peculiar "bosque" o "mar de palmeras", como el Palmeral es popularmente percibido. Como resultado (y en virtud de diferentes mecanismos) el crecimiento urbano se concentró en la ribera sur del Vinalopó donde las plantaciones de palmeras eran pocas y dispersas, mientras que en la ribera opuesta, donde las plantaciones de palmeras yuxtapuestas aparecían como un inmenso conjunto, prácticamente ningún huerto fue transformado en nuevos usos si la continuidad de sus palmeras no quedó asegurada.

El compromiso popular en garantizar la continuidad de las palmeras que caracterizan al tradicional paisaje ilicitano ha permitido que la estructura del Palmeral pueda todavía hoy reconocerse incluso en áreas afectadas por transformaciones históricas.

En la actualidad, la población de Elche ha ido un paso más allá. Su creciente nivel de concienciación acerca de la importancia histórica y ecológica del Palmeral está conduciendo a las autoridades públicas no sólo ya a proteger las palmeras, sino también a mantener o revertir los huertos a sus raíces agrarias originales.

El Palmeral de Elche ofrece, pues, lecciones de provecho acerca de cómo conciliar el desarrollo económico y la mejora del bienestar público con la preservación de lo que constituye un paisaje cultural único y soberbio.

Lecciones valiosas para la preservación futura de nuestro Patrimonio Mundial común.

Autenticidad del lugar

En relación al Palmeral de Elche se pueden distinguir dos niveles de autenticidad:

Jaime Brotons



Autenticidad estructural

Merced al compromiso de la población en la preservación de las palmeras, los rasgos básicos del paisaje tradicional se han incorporado al paisaje contemporáneo de Elche. Por tanto, podemos concluir que la totalidad de plantaciones de palmeras remanentes (con independencia de su carácter urbano o rural, o de si se encuentran intactos o reconvertidos a nuevos usos urbanos) muestran al 100% la estructura del sistema árabe de parcelación y regadío.

Jaime Brotons

Jaime Brotons



Autenticidad funcional

El Palmeral disperso, inserto en el distrito rural de Elche, el Camp d’Elx, donde la tierra se encuentra todavía dedicada a usos agrarios, posee una doble autenticidad, estructural y funcional.

Las plantaciones de palmeras datileras todavía ayudan a crecer a los demás cultivos de regadío. Estos cultivos asociados pueden ser tradicionales —cereales, hortalizas o frutales— o de introducción reciente —flores y plantas ornamentales—; pero el hecho es que el Palmeral disperso todavía cumple sus funciones agronómicas originales.

Jaime Brotons




Contrariamente, son pocos los huertos de palmeras urbanos que han preservado su función original, al haber sido reconvertidos en buena proporción a nuevos usos.

Pero, en definitiva, el balance global habla en favor del Palmeral, tanto urbano como disperso, puesto que preserva en un porcentaje no inferior al 70% su autenticidad funcional.

Calificación solicitada para el Palmeral

De acuerdo con las Guías Operativas para la Implementación de la Convención del Patrimonio Mundial, el Palmeral de Elche cumple los siguientes criterios para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO:

Jaime Brotons

El Palmeral es un Paisaje Cultural Continuo y Orgánico

El Pameral es un paisaje de regadío de origen andalusí en el que pueden observarse tanto componentes tradicionales como adaptaciones contemporáneas. Su evolución a lo largo del tiempo puede percibirse a través de los cambios acaecidos en los usos de la tierra (paso de usos agrícolas tradicionales a modernos usos urbanos) y en el aspecto cambiante de la producción agrícola (cultivo de especies tradicionales junto a especies de introducción reciente).

El Palmeral es también un Sitio Cultural

Todo paisaje de regadío es siempre el producto del trabajo del hombre sonre la naturaleza. Como producto combinado del hombre y la naturaleza, el Palmeral es, sin lugar a dudas, un sitio cultural.

Seis razones en favor del Palmeral

Como bien candidato a la inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, el Palmeral:

Jaime Brotons







Representa una obra maestra del genio creativo humano

El Palmeral representa el genio de la Humanidad en el control de las aguas. Un genio que hizo posible la transformación de tierras desérticas en vergeles a escala mundial. Una clase de sabiduría tecnológica que todavía hoy ofrece lecciones extraordinarias y aprovechables de sostenibilidad en el desarrollo agrario.

Michel Ferry






Exhibe un importante intercambio de valores humanos acerca del desarrollo tecnológico

El Palmeral encarna el desplazamiento histórico hacia Occidente de las mejoras tecnológicas en la gestión del agua y la agricultura que causaron la revolución agrícola árabe del Medioevo (A. Watson), y que ayudaron a los conquistadores y misioneros españoles a colonizar las regiones áridas del Nuevo Mundo.

Mezquita de Cordoba



Porta un testimonio único de una civilización que ha desaparecido

El Palmeral constituye un testimonio vivo de una civilización desaparecida: Al-Andalus, la España musulmana. Tanto como la Alhambra y la Mezquita de Córdoba recuerdan la gloria de los soberanos musulmanes de Al-Andalus, el Palmeral representa el extraordinario esfuerzo de generaciones de campesinos anónimos que, con el trabajo de sus manos desnudas, transformaron el desierto en paraíso. El esplendor cultural de Al-Andalus resulta inconcebible sin considerar la riqueza generada por el duro y sutil trabajo del campesinado andalusí.

Michel Ferry


Constituye un ejemplo sobresaliente de un tipo de paisaje que ilustra una etapa significativa en la historia de la Humanidad

El Palmeral de Elche es una clase de paisaje agrario deliberadamente transferido por el Islam en expansión desde su núcleo de origen, habiéndose encontrado trazas yemenitas en la constitución del sistema de regadío tradicional que alimenta los huertos de palmeras. En este sentido, el Palmeral ilustra uno de los muchos impactos positivos del auge del Islam en la historia de la Humanidad.

Jaime Brotons



Constituye un ejemplo sobresaliente de uso humano tradicional de la tierra, representativo de una cultura extinta que ha superado todos los retos históricos

El Palmeral andalusí de Elche, muestra relevante del patrón islámico de desarrollo de paisajes, ha podido superar fenómenos históricos de enorme impacto, tales como la conquista cristiana del siglo XIII, la expulsión de los moriscos en 1609, o las contemporáneas revoluciones industrial y urbana de los siglos XIX y XX, debido a la perfección de su diseño como espacio productivo.

Jaime Brotons


Se encuentra directamente asociado con tradiciones vivas de significación universal sobresaliente

La milenaria existencia del Palmeral propició el desarrollo de una rica y diversa cultura de la palmera, representada por el artesanado de la palma blanca, que fue impulsada tras la conquista cristiana de Elche debido a sus conexiones con tradiciones cristianas como el Domingo de Ramos.

A través de la cultura de la palma de Elche, el Palmeral se encuentra también asociado con el Misteri, una dramatización lírica de la Asunción de la Virgen que se viene representando sin interrupción desde hace quinientos años. El Misteri de Elche es el único drama sacro desarrollado en el interior de una iglesia que fue capaz de superar la prohibición de tales ceremonias decretada por el concilio de Trento (1542-1563).

Además, el Palmeral de Elche:

  • Supera la prueba de autenticidad de diseño, materiales, laboreo y emplazamiento en sus caracteres y componentes distintivos.

  • Cuenta con una adecuada protección legal, y con los mecanismos de gestión adecuados para garantizar su conservación.