"El Setiet" Boletín Informativo Nš 8

Cultivo

PREPARACIÓN DEL TERRENO PARA EL CULTIVO DE TRIGO  EN EL CAMPO DE ELCHE  

  • La tierra generalmente se dejaba descansar un año después de la última cosecha. En septiembre empezaba la roturación del rastrojo de la cosecha anterior. Para este trabajo se empleaba el arado con la reja. A continuación, si no llovía se pasaba, el rulo con el fin de deshacer los tolmos de tierra que se habían producido al arar el campo. En marzo se volvía a labrar y la herramienta que se empleaba en el arado es el pic que remueve la tierra mejor y profundiza un poco más. 
  • En la luna de San Juan, es cuando debe labrarse la tierra, un refrán muy exacto es éste: Las rejas de San Juan muchos las saben y pocos las dan. Esto obedece a que en esas fechas el labrador tiene muchas tareas que atender y olvida que este refrán es muy verdadero, no solo para el cultivo de cereales sino para toda clase de cultivos. En esta reja también se emplea el pic, cruzando la dirección del surco con el fin de remover la tierra en todas direcciones. También se podía utilizar la vertedera, que servía para voltear la tierra, hecho que favorecía en mayor medida el soleado y oxigenado de la misma. A continuación se nivelaba el terreno con la trejilla, se le daba un ligero repaso y en Septiembre si ha nacido algo de broza se vuelve a labrar esta vez con el arpión, solo para cortar la broza y remover la tierra. 
     

  arpiones

  • El quince de noviembre es la mejor fecha para la siembra del trigo, la forma de sembrarlo tiene dos modalidades, según las circunstancias: 
        - Si no llueve, se esparce la semilla, y luego se le pasa el arañador. 
        - Si llueve, se siembra y se labra, luego se le pasa la tabla para cerrar el terreno, con el fin de que aguante la sazón y pueda germinar la semilla.. 
    Cuando ya estaban naciendo algunas matitas, se regaba y el día siguiente amanecía todo ya fuera. 
  • En el proceso que se debía seguir para la preparación de la tierra, el abonado se podía efectuar de dos formas distintas: 
        - Si se efectúa en un principio,es decir, en la preparación del terreno, hay que mezclar el estiércol si es posible unos días antes de efectuar la siembra. El abono Super o superfosfato y el amoniaco se utilizaban en la segunda reja. Finalmente, se echaba el abono nitrogenado en la última reja, antes del primer riego después del invierno y la escardà. 
        - Si se realiza después de nacer, entonces se espera a Marzo para ver allá donde aparece el color más pajizo. Aquí se esparcía abono químico más  concentrado, preferiblemente nitrato. 
     

  • Una costumbre errónea del agricultor fue, generalmente, concentrar el abono a la siembra, ya que una vez la matita había nacido, si llovía salpicaba de tierra la plantita y, al no estar disuelto el abono, el sol la quemaba en los lugares en que estaba más concentrado el abono. 
  • Esta preparación del terreno se efectuaba desde tiempos pasados hasta los años 1950 y 1960, que es cuando se cambian las variedades de trigo, se mecaniza el campo y se pierden las reglas tradicionales del cultivo. El campo en la actualidad, debido al ritmo del desarrollo, ofrece un aspecto de transformación permanente, acoplando nuevos sistemas de cultivo y de regadío. Estos no permiten que en algunos cultivos el abono y el agua se pierdan en la profundidades, pues ambos valen mucho dinero. Los cultivos deben ser estratégicos y competitivos. Cereales ya no se pueden sembrar. 
    Antonio López Brotons   
     

 

LA SIEMBRA  

  • En función de las características metereológicas del año, el agricultor disponía el terreno para la siembra. De esta forma se podían dar dos situaciones: 
        - Si alrededor del 15 de noviembre se abían producido lluvias, se aprovechaba para sembrar. La semilla se echaba sobre el terreno a manta o bien a voleo. Seguidamente, se labraba y se pasaba la tabla para cerrar el terreno. Transcurridos 8 ó 9 días, cuando asomaban los primeros brotes, se efectuaba el primer riego por inundación, apareciendo al los dos días las primeras matitas en la superficie. Si este riego se realizaba después de haber brotado la semilla, no repercutía positivamente en su posterior crecimiento. 
        - Si, por el contrario, no había llovido en las mismas fechas, se echaba la semilla sobre la tierra seca. A continuación se pasaba el arañaor para introducir la semilla en la tierra. El paso siguiente era pasar la tabla para cerrarla. Y ya realizadas estas operaciones, se regaba inmediatamente. Los primeros brotes solían aparecer a los 8 ó 9 días. 
     

  • Había que dejar crecer la plantita hasta enero, momento en el que se volvía a regar abundantemente. Este riego era nuy necesario porque favorecía que las plantas de trigo creciera parejo. De este modo, cada mata podía producir 4 ó 6 espigas más. Posteriormente, en febrero o marzo se procedía a la escardà, para regar de nuevo a finales de marzo. A mitad de mayo se realizaba otro riego y, finalmente, un último más alrededor del 15 de junio. 
     

 

arañador 
 

  • LA SIEMBRA (octubre) -La siembra del trigo se efectúa como sigue: Después de nivelar las tierras y dejarlas listas para sembrar, se tira la simiente, se pasa el "arañador" dos veces, de forma cruzada la última y se riega enseguida. Generalmente nace de ese riego el brote, a no ser que haya un tiempo muy desapacible y deba regarse a  fin de que pueda crecer. Al mes y medio se vuelve a regar y así, sucesivamente hasta que se siegue. En el mes de marzo, allí donde se observe un roal amarillento se le tira un poquito de nitrato de Chile para llevarlo parejo. Los trigos que usualmente se sembraban eran el "amoroset", "raspiroch", "capellà", "raspinegre", "asolacambres". Hoy en día se han introducido variedades conocidas como los "3 caros", el "florencia", el "masara" y otros que desarrollan más tallo y menos raspa de manera que las nieblas no le perjudican tanto. Generalmente, las primeras variedades -abajo descritas- desarrollaban mayor tallo, más raspa y por lo tanto las nieblas les perjudicaban más. 

 

  • VARIEDADES DE TRIGO:

    El candeal, trigo de poca talla y muy resistente al secano. De él salía un pan blanco  pero muy seco. Sus espigas eran muy finas  pero pesaban mucho. 
    • El amoroset, trigo parecido al candeal pero no salía un pan ni tan seco ni tan blanco. 
    • El capellà, trigo de mucha talla. Se distinguía por el color del grano que era más negro. El  pan no era tan seco  como  los anteriores y era muy bueno. 
    • El asola-cambres, trigo que se  distinguía por su gran tamaño, por su gran grano. El  pan que salía de esta variedad no era tan bueno como los anteriores y se sacaba mucho "salvao". 
    • El raspiroch, trigo de menos talla cuyo pan se podía comer. 
    • El raspinegre, trigo muy parecido al anterior para el pan. Estos trigos lo mejor era  mezclarlos  con  el fin de que saliera mejor el pan y si se le asociaba  un 4% de maíz  mucho mejor. 
    • Las cuatro últimas variedades de trigo solían traerse de Muro de Alcoy. 

 

 CULTIVO 

  • LABRAR LA TIERRA : 
  • A la tierra se le deben dar tres rejas como mínimo, y si se le dan cuatro mucho mejor. La primera sirve para romper el rastrojo del año anterior (septiembre-octubre); la segunda para "mantornar"; la tercera para echar el estiércol a principios del mes de agosto. Luego, si hay que repasar con la trejilla, se le da otra reja con el fin de labrar los "pelados" de la trejilla. Ésta última si se adelantaba mucho mejor.  Antiguamente existía el  refrán que decía  "Las rejas de San Juan muchos las saben pero pocos las dan",  pues el trabajar  la tierra en la luna de San Juan es muy importante. Entre los años 1912  y  1935,  y también con posterioridad a estas fechas, se solía regar la tierra para sembrar con la sazón, porque no llovía (noviembre). 
  • LA  SIEMBRA : 
  • Una vez regadas las tierras, había que esperar a que se pudiera entrar con el arado y las caballerías. Generalmente se repartía el abono y el grano marcando el terreno para que no saliesen franjas  irregulares en el sembrado. 
     

 

  • EL CUIDADO DE LA COSECHA : 
  • Una vez sembrada la tierra, había que esperar a que lloviese algo, por lo menos para "escardar". Esta labor consistía en quitar las malas hierbas que nacían.  Después se esperaba la lluvia o bien se regaba. Este riego se hacía cuando el sembrado tenía dos hojitas nada más. Entonces existía un refrán que decía  "En  enero no dejes de regar  tu sementero por agua del  cielo". El significado de este refrán residía en que al regar el sembrado en esas fechas los tallos de la cebada crecían parejos, porque si les faltaba algo de alimento se "asisconaba", es decir, que unos crecían más que otros,  pudriéndose los tallos que luego serian cañas y espigas. Si el año era malo  porque no llovía,  había que regar tres  o  cuatros veces,  aunque el último riego  siempre fue muy polémico. Así, en la Vega Baja existía el siguiente refrán "trigo espigado portillo tapado",  pero había que tener en cuenta que aquellas tierras tenían otra naturaleza  y el grado de humedad  era mayor. 

 

  • SEGAR Y GARBEAR : 
  • Esta labor la efectuaba la misma familia. Si era una familia muy acomodada buscaban una cuadrilla de segadores que procedían de otros pueblos como Abanilla y Redován. Entonces el dueño o uno de los hombres se dedicaba  a atar lo segado. Existía un dicho que decía " si no está atado no está segado", cuyo significado se explica porque solían venir unos remolinos de aire como pequeños "tornados" que levantaban  incluso garbas  y lo removían todo. Una vez atada toda la cosecha, los dueños se dedicaban a "acaballonar", es decir, a poner las garbas en montones de doce. Las mujeres y las chiquillos se dedicaban a "espigar", o sea, a recoger las espigas que se les habían caído a los segadores. Luego se dedicaban a  "garbechar",esto es, a arrimar las garbas a las "eras" y a formar la "garbera"  emparejando las garbas lo mejor posible. Una vez entrado el mes de Julio, empezaba la trilla. 

 

ESCARDAR  

  • Con la llegada del invierno el frío produce un parón en el crecimiento de la sementera. Pero el labrador no descansa, ha llegado el momento de escardar. 
  • La escardà consistía en eliminar todas las malas hierbas que aparecían en el sembrado. Éstas eran numerosas: colexons, rampets, llisons, rabanisses, herbapuenta y otras muchas que harían una relación interminable. Pero la más peligrosa era la cula, una planta muy parecida al trigo y a la cebada en la época de la escardà, momento en que las matas medían entre diez y quince centímetros de alto. Si se dejaba crecer tenía una espiga en forma de racimo parecido a la avena en su forma, aunque no en el contenido ya que su grano no era harinoso. Se distinguía del trigo, la cebada y la misma avena porque los tallos estaban algo desparramados en su base y, también, las hojas eran un poco más anchas. A pesar de ello, las diferencias eran mínimas y había que ser un verdadero especialista para distinguirla. 
  •     La herramienta a emplear era la fesseta, un azuela de hoja estrecha que se usaba en terrenos duros y pedregosos. Sus dimensiones eran aproximadamente de seis centímetros de ancho por doce de largo en la hoja metálica, teniendo medio metro de longitud el astil de madera. Se manejaba con una sola mano. 
  •     Era una labor propia de mujeres, dado que los hombres estaban destinados a tareas más pesadas. También lo hacían los niños y algún hombre mayor. Se trabajaba en cuadrilla, generalmente de cuatro, ocho o diez personas. El trabajo empezaba en una orilla del bancal, colocándase una persona junto a la otra y ocupando un espacio aproximado de  ochenta centímetros cada una, que era la huita que le correspondía a cada cual. Con la cintura doblada  avanzaban todos hasta el otro extremo del bancal eliminando todas las hierbas, hasta llegar a los descansos habituales o fumaetes como en todo trabajo del campo. 
     
    Juan Galiano "Broses"