Origen del Museo Valenciano del Juguete
Hacia
1905, una familia de hojalateros del pueblo de
Ibi (Alicante, España) llamados "Payá",
empezaron a fabricar pequeños juguetes de hojalata de
forma artesanal. En poco tiempo lograron crear una de las
empresas de juguetes más pujantes de todo el Estado
español, contando, ya en los años treinta, con más de
500 trabajadores.
En sus primeros años de funcionamiento, los hermanos Payá fueron adquiriendo buen número de juguetes españoles y extranjeros, utilizados para conocer las tendencias del mercado e investigar mejoras en la calidad de sus productos. Durante sus viajes al extranjero, Raimundo Payá compraba dos unidades de los mejores juguetes que veía. Una de ellas era desmontada para conocer sus mecanismos y el despiece interior; la otra era conservada como muestra. Con el tiempo, la empresa devino propietaria de una valiosísima colección, especialmente en cuanto a juguetes de lata se refiere.Una de las salas de troqueles (1960).
Tras la conversión en cooperativa (1984), la nueva Payá S.C.V.L. cedió aquellos fondos -como aportación inicial- al Ayuntamiento de Ibi, que recabó la ayuda del Gobierno Valenciano y la Caja de Ahorros del Mediterráneo para crear el Museo Valenciano del Juguete de Ibi y ubicarlo en la Casa Gran en 1990. Es en la planta alta de la Casa Gran donde se exhibe propiamente el Museo Valenciano del Juguete, un mágico proyecto de interiorismo que reúne una variada muesta de 444 juguetes, ordenados siguiendo el hilo argumental que se apoya en los entornos o ambientes figurativos que los propios juguetes representan. |
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